Entrenamiento
Un can adulto que se comporta mal puede ser incluso más antisocial que un cachorro que tiene un comportamiento incorrecto, por lo que es importante continuar su entrenamiento a medida que se hace mayor. Como alternativa a su propia instrucción, muchos dueños encuentran útil llevar a sus perros a clases profesionales de obediencia. Y recuerda, sea cual sea el entrenamiento que le das, dale siempre muchos ánimos.Cepillado y baño

Baña a tu perro sólo cuando lo necesite. Demasiados lavados pueden arrancar de su piel los aceites esenciales, haciéndola más mate y menos resistente al agua. Utiliza un champú de calidad para perros, nunca un champú para uso humano. Evita que entre agua o champú en sus ojos u orejas, porque le producirá mucho dolor. Además, recuerda que debes lavar primero el cuerpo y después la cabeza, ya que cuando la cabeza esté mojada empezará a sacudirse para intentar secarse. Acláralo bien y frótalo con brío utilizando una toalla. En un clima cálido, puedes sacarlo al exterior y secarlo de forma natural. De lo contrario, seca su pelaje en un ambiente cálido.
Viajes

Si piensas llevar al perro a otro país, ten en cuenta que cada nación tiene distintas normativas sobre vacunaciones y otros procedimientos. Por lo tanto, consulta con tu veterinario con tiempo suficiente antes del viaje.
Controles periódicos de salud
Que tu perro esté lleno de vida no significa que debas dar su salud por sentada. Deberás habituarle a las exploraciones semanales que realizarás tú mismo, comprobando sus ojos, orejas, boca, patas, uñas, piel y pelaje. Si observas algo fuera de lo normal, consulta a tu veterinario. Intuitivamente, puedes saber cuándo las cosas no van bien, pero hay algunos signos que podrás observar:
Pérdida de apetito y rechazo del agua. Merma o aumento de peso súbitos; pérdida de peso gradual, prolongada. Lentitud o rechazo a jugar o hacer ejercicio. Micciones demasiado frecuentes o escasas. Heces con sangre o blandas, sin forma; diarrea. Vómitos persistentes. Salivación excesiva o respiración irregular. Piel sin brillo.
La visita al veterinario
Si sospechas que algo no va bien con tu perro, no esperes a que se convierta en un problema para actuar. A menudo, la prevención es mejor que la curación. Muchos dueños encuentran tranquilizador llevar a su perro al veterinario al menos una vez al año para un examen exhaustivo, lo cual ayudará a detectar problemas en sus etapas iniciales y permitirá comenzar un rápido tratamiento cuando proceda. En cualquier caso, el can necesitará varias vacunas y el veterinario te aconsejará cuando debes hacerlo.La importancia del ejercicio
Deberás descubrir cuál es el nivel de ejercicio que tu perro requiere, y seguirlo. Si el animal no llega al nivel de ejercicio que necesita, estará inquieto e irritable. Otro desencadenante se producirá en el peso, ya que puede engordar, provocando otros problemas de salud. El sentido común te dirá que un can de exposición o un perro pastor, por ejemplo, tendrán un estilo de vida más riguroso que un animal de compañía familiar. Por lo tanto, si tienes alguna duda sobre cuál es el mejor ejercicio habitual para el perro, consulta con el veterinario o criador.Cada raza tiene distintas necesidades nutricionales

La norma es que, para permitir que tu perro crezca y se desarrolle correctamente, y lleve una vida larga y saludable, deberás asegurarte de que recibe la nutrición más apropiada para él.
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